La mayoría de las veces los propietarios de perras enfrentan un gran dilema, conocido como el “celo”. Lamentablemente es poco lo que se le informa a los dueños de la mascota acerca de las diferencias entre los perros y las perras, como por ejemplo: el manejo, los cuidados, y por sobre todas las cosas, toda la información con respecto al tema de el celo de las perras.
Es importante dejar en claro que las perras no menstrúan como las mujeres, sino que el sangrado que presentan forma parte de un proceso fisiológico en una etapa del celo ó también llamado: ciclo estral.

El ciclo esteral de la perra cuenta con varias etapas:
- Primera etapa, proestro: dura de 3 a 20 días, y es la etapa donde los machos se encuentran más atraídos hacia la perra. Existe un aumento en la zona de la vulva como también en la región perineal. Se genera un sangrado aunque también pueden observarse otras secreciones vaginales.
- Segunda etapa, estro: en éste período se produce la ovulación, por lo tanto si la perra se aparea puede quedar gestante. La duración también es de 3 a 20 días, y la conducta de la perra será aceptar al macho. Puede desaparecer o no el sangrado.
- Tercera etapa, diestro: la duración de éste período es de 63 días en las perras gestantes y de 100 en perras no gestantes; aquí podemos observar que la perra no muestra ningún interés sobre el macho, ni éste por ella.
- Cuarta etapa, anestro: tiene una duración de 3 a 9 meses, y por parte de los veterinarios éste período es excluido del ciclo ya que no se presenta actividad hormonal. Aquí tampoco se muestra el interés entre machos y hembras.
Obviamente es de suma importancia que ésto no es una regla estricta que será siempre así en todas las perras, deben saber que es un cálculo aproximado y varía de perra en perra. Las diferencias radican en la raza, el peso, estado nutricional, medio en el que viven, genética y enfermedades que hayan presentado.

Comienza a evaluar a tu perro desde el primer momento que lo tienes, es una gran responsabilidad tener un animal como mascota. si tomaste ese deber, no solo es para compartir y disfrutar de sus gestos, también es para preocuparte por su bienestar.




